| Recreación de la batalla de Angamos |
La Batalla Naval de Angamos, librada el 8 de octubre de 1879 durante la Guerra del Pacífico, fue uno de los enfrentamientos navales más decisivos en la historia de América del Sur. En este combate, la marina chilena logró capturar al monitor Huáscar y poner fin a las operaciones navales peruanas en el Pacífico. La batalla no solo cambió el rumbo de la guerra, sino que también convirtió al almirante peruano Miguel Grau en una de las figuras militares más recordadas de la región.
ANTECEDENTES
Chile y Bolivia tras las guerras de independencia americanas empiezan a tener diferencias limítrofes sobre todo en la región de Atacama, de manera inicial se intenta mediante el diálogo diplomático llegar a acuerdos, siendo el primer acuerdo al que llegan ambas partes el tratado de Límites de 1866 en el cual se establece primero el paralelo 24 como la frontera formal entre Chile y Bolivia y segundo se establece una zona de beneficios compartidos entre los paralelos 23 y 25 con el fin de que ambos países se viesen beneficiados de la explotación de guano, plata y salitre.
Pero tan rápido como se firmó el acuerdo empezaron a surgir grietas en el mismo, primero en la recaudación de impuestos; al estar los beneficios divididos ninguna de las partes logra definir un marco administrativo claro para la recaudación lo que generó nuevas disputas, a este conflicto se le suma un problema de soberanía en el lado Boliviano, esto debido a que aunque el gobierno boliviano era el que ejercía la soberanía formal, en la realidad el desarrollo económico y la población estaba fuertemente vinculada a los intereses chilenos, al ser en su mayoría empresarios chilenos y ciudadanos chilenos los que explotaban industrialmente las riquezas de la atacama boliviana.
Con estos problemas se llega a un segundo tratado en 1874 donde se establece que las personas, empresas e inversiones chilenas ejecutadas en el lado boliviano no se verían afectados por nuevos impuestos por un periodo de 25 años. A la vez que se intentaba de manera pacífica llegar a un acuerdo Bolivia vio en Perú un aliado militar estratégico, siendo consciente que llegado el caso de que estallara una guerra con Chile necesitaría un aliado fuerte al ser ellos conscientes de su inferioridad militar y económica frente a su vecino del sur, es así que en 1873 firman una alianza secreta con el Perú de compromiso de ayuda mutua en caso de que alguno de los dos fuese atacado.
| Recreación de la firma del tratado de 1874 |
Para 1878 el tratado de 1874 empezó a fragmentarse cuando el presidente boliviano Hilarión Daza aprobó un impuesto de 10 centavos sobre cada quintal de salitre exportado por la compañía de salitres y ferrocarril de Antofagasta de propiedad chilena, la empresa se niega a realizar el pago y pide la intervención del gobierno chileno a lo que el gobierno boliviano responde imponiendo un embargo a la compañía y posteriormente la expropiación y remate de los bienes de la misma. Con esta acción por parte de Bolivia la tensión entre ambos países empezó a incrementarse fuertemente, con un Chile que empezaba desplazar a su ejército hacia el norte del país listo para intervenir si era necesario.
El gobierno peruano viendo la creciente tensión interviene en el conflicto como mediador, pero la intermediación no lleva a ningún camino y un Chile envalentonado manda una declaración a Lima donde exige que Perú declare públicamente su neutralidad en la creciente crisis de Antofagasta, pero Perú rechaza tal exigencia y lo hace debido al temor que tiene de una expansión chilena en América del sur que terminara cortando el litoral boliviano y afectara el equilibrio de poderes regional. Perú al final opta por reconocer el tratado de 1873 firmado por Chile y Bolivia, pero en vez de que esto mitigara un poco la ya avanzada crisis, Chile ve tal reconocimiento como una afrenta y amenaza a la seguridad del país, es así que Santiago ordena al ejército chileno cruzar la frontera chileno-boliviana el 14 de febrero de 1879 con el fin de proteger los intereses chilenos en la región de Antofagasta.
El ingreso de las tropas chilenas a la región de Antofagasta produce un primer enfrentamiento militar entre las tropas chilenas y bolivianas en el enfrentamiento de Calama la cual se saldó con la primera victoria chilena de una guerra aún no declarada. Los esfuerzos diplomáticos de los tres países en marzo terminaron en punto muerto, y finalmente el 5 de abril de 1879 Chile declara la guerra al mismo tiempo a Bolivia y Perú dando inicio a la conocida guerra del pacifico, una de las guerras más grandes de la historia de América del sur.
| Ilustración del ingreso de tropas chilenas en Antofagasta |
Los tres países sabían que quien controlara los mares controlaría la logística de sus ejércitos, y por ende podría maniobrar mucho mejor a sus fuerzas, además que podría mantener el comercio con el resto del mundo. La armada boliviana era prácticamente inexistente con un solo navío con cierto nivel de fuego, el corsario Laura, pero este navío no era blindado y su poder de fuego era limitado, por lo que Bolivia no podría apoyar en el océano a Perú, es así que la disputa naval se llevaría a cabo por las armadas de Chile y del Perú.
La flota chilena y peruana tenían sobre el papel un poder de fuego similar. La armada chilena a inicio de la guerra contaba con dos fragatas blindadas de la misma clase, el Almirante Cochrane y el Blanco Encalada, estos dos navíos eran el núcleo del poder naval chileno, junto ellos con un poder menor de fuego y blindaje Chile contaba con las corbetas de madera O´Higgins, Chacabuco, la Esmeralda y Abtao, la cañonera Magallanes y la goleta Covadonga. Por su lado la armada del Perú contaba con la fragata blindada Independencia y el monitor Huáscar como los núcleos del poder peruano, junto a ellos la armada peruana contaba también con la corbeta de madera Unión, los monitores fluviales Manco Cápac y Atahualpa y la cañonera Pilcomayo.
| Ilustración de la flota chilena en 1879 |
El 16 de mayo de 1879 el grueso de la flota chilena zarpa de Iquique rumbo al puerto del Callao, núcleo de la flota peruana, y ese mismo día zarpa del Callao el Huáscar y la Independencia rumbo a Iquique, puerto donde hasta hace unas horas estaba la flota chilena. El 21 de mayo la escuadra peruana llega al puerto en donde ven que solo hay dos barcos de la armada chilena, la Esmeralda y la Covadonga, Miguel Grau almirante de la armada peruana, capitán del Huáscar y líder de la operación ordena a la independencia abalanzarse sobre la Covadonga mientras él en el Huáscar se abalanza sobre la Esmeralda bajo el mando del capitán Pratt.
Estos combates terminan con una victoria y una derrota para ambos bandos, en Iquique el almirante Grau y el Huáscar superan a la Esmeralda más vieja y sin poder de fuego para enfrentar al moderno monitor, la cual se hunde tras una valiente batalla donde el mismo capitán Pratt cae en combate al realizar un intento de abordaje al Huáscar; unas millas más al sur el resultado es distinto, en su persecución contra la Covadonga la Independencia se adentra a aguas poco profundas y termina encallando en puta gruesa y pese a los esfuerzos de su tripulación finalmente se da la orden de abandonar la nave al ser insalvable.
| Ilustración de la batalla naval de Iquique - 21 de mayo de 1879 |
| Ilustración de la llegada de Arica tras la captura del Rimac |
Es en este escenario que el 23 de julio de 1879 en una acción combinada entre la Unión y el Huáscar la escuadra peruana captura el mercante Rimac lo que genera un golpe en la mesa demostrándole a Chile que, aunque tiene la superioridad naval no tiene el dominio naval en el Pacífico. La acción de Grau genera una fuerte presión por parte del gobierno chileno al mando naval chileno el cual ahora se pone un propósito máximo antes de intentar cualquier otra gran acción naval, este propósito es capturar o hundir al Huáscar. Para septiembre de 1879 y tras un periodo de mantenimiento Chile ponía nuevamente en servicio al Almirante Cochrane y el Blanco Encalada y con estos la armada chilena divide su flota en dos escuadras, la 1ª división bajo el mando directo del máximo comandante de la armada de Chile el comodoro Galvarino Riveros abordo del Blanco Encalada, y la 2ª división bajo el mando del capitán Juan José Latorre abordo del Almirante Cochrane.
Con la creación de estas dos divisiones ahora la armada chilena ordena su movilización, la 1a división tomando rumbo a Antofagasta con la idea de que pueda buscar, encontrar y dar caza a la escuadra peruana, y la 2ª división con Latorre se le ordena ubicarse más al norte perpendicular a la costa americana con el fin de cerrar la ruta de escape de la escuadra peruana, y es que en los primeros días de septiembre había llegado información al alto mando naval chileno que el Huáscar y la Unión se habían hecho a la mar.
Entre el 7 y 8 de octubre la Unión y el Huáscar se aproximan a Antofagasta con el fin de detectar posibles navíos mercantes chilenos para capturarlos o hundirlos, durante esta jornada no detectan ninguna presa de interés y Grau decide tomar rumbo nuevamente a Arica, pero en su retorno la 1a división chilena los detecta y en este momento se da inicio a la caza de la escuadra peruana.
| Ilustración de los navíos Huáscar y Unión |
Grau intenta perder a la división chilena pero cuando cree que está logrando su objetivo le informen que ven más chimeneas al frente, Grau se da cuenta que ha caído en una trampa y la 2a división chilena se aproxima para entablar combate, los informes son catastróficos para la escuadra peruana, en total se han detectado seis bocas de humo y por ende son seis navíos de guerra chilenos contra solo dos navíos peruanos.
| Contraalmirante Miguel Graú |
- Monitor Huáscar: Bajo el mando del almirante Miguel Grau contaba con una tripulación de 204 hombres. El poder de fuego del navío se concentraba en una torreta con dos cañones Amstrong de 254 mm, 2 cañones Amstrong de 120 mm, 1 cañón Amstrong de 76 mm y 1 ametralladora Gatling calibre .44, junto a la fusilería abordo portada por su tripulación para combates cerrados y abordajes
- Corbeta Unión: Bajo el mando del capitán Aurelio García contaba con una tripulación de 137 hombres. El poder de fuego del navío estaba conformado por 12 cañones rayados voruz de 162 mm, 2 cañones Amstrong de 70 lbs, 1 cañón Whitworth de 9 lb y la fusilería abordo
- 1ª división: Bajo el mando directo del comodoro Galvarino Riveros estaba conformada por 3 navíos:
- Fragata blindada Blanco Encalada: Buque insignia de la división contaba con alrededor de 206 hombres. Contaba con 6 cañones Amstrong de 228 mm, 1 cañón de 20 lbs, 1 cañón de 9 lbs, 1 cañón de 7 lbs y una ametralladora Nordenfelt ubicada en el mástil del navío junto a la fusilería abordo.
- Cañonera Covadonga: Bajo el mando del capitán Manuel Jesús Orella quien contaba con una tripulación de 130 hombres, y contaba con dos cañones Amstrong de 70 lbs, 3 cañones de 40 lbs, 2 cañones de 9 lbs y fusilería abordo.
- Transporte Matías Cousiño: Bajo el mando del capitán Augusto Castleton, este navío no poseía armamento ofensivo, solo contando con la fusilería abordo, el navío no participaría directamente en el combate
- 2ª división: Bajo el mando del capitán Juan José Latorre estaba conformada por 3 navíos:
- Fragata blindada Almirante Cochrane: Buque insignia de la división contaba con una tripulación de 206 hombres y un poder de fuego conformado por 6 cañones Amstrong de 228 mm, 1 cañón de 20 lbs, 1 cañón de 9 lbs, 1 cañón de 7 lbs y una ametralladora Nordenfelt ubicada en el mástil del navío junto a la fusilería abordo
- Corbeta O´Higgins: Bajo el mando del capitán Jorge Montt, contaba con una tripulación de alrededor de 200 hombres y un poder de fuego distribuido en 3 cañones Amstrong de 203 mm, 2 cañones Amstrong de 70 lbs, y 4 cañones Amstrong de 40 lbs y la fusilería abordo del navío
- Mercante armado Loa: Bajo el mando del capitán Javier Molina, contaba con una tripulación de 200 hombres, su poder de fuego estaba distribuido en 2 cañones Amstrong de 152 mm y la fusilería abordo
LA BATALLA
Alrededor de las 4:00 de la mañana a medida que la 1a división chilena se acercaba la sala de máquinas del Huáscar recibió la orden de ir a toda máquina, esto permitió que la distancia entre la división chilena y la escuadra peruana aumentara, alrededor de las 5:40 Grau con el fin de no estresar de más a la maquinaria del Huáscar ordena disminuir la presión sobre las máquinas viendo que la distancia se incrementaba.
Alrededor de las 6:00 de la mañana la 2ª división de Latorre había llegado a la zona de caza y alrededor de las 6:15 el transporte Loa identificó vapores en dirección sur identificando exitosamente a la escuadra peruana realizando un disparo de uno de sus cañones para poner en alerta al Cochrane y a la O´Higgins. Latorre ordena a su división dirigirse a toda máquina hacia Punta Angamos con el fin de intentar cortar la ruta de escapa de la escuadra peruana.
| Mapa de batalla de la Batalla naval de Angamos |
Con esta maniobra la escuadra chilena estaba generando una pinza sobre la escuadra peruana, al sur la 1ª división de Riveros perseguía en línea a la escuadra peruana, al noroeste la 2ª división de Latorre acortaba distancia para interceptación de la escuadra, y finalmente al este la costa cerraba el espacio de maniobra que tenía el Huáscar y la Unión dejando cada vez una menor línea de escape en dirección norte, bajo esta situación Grau vio que el combate naval es casi inevitable, aun así realiza un último esfuerzo y ordena ir a toda máquina nuevamente con el fin intentar atravesar el corredor que tenía antes que Latorre tuviese distancia de tiro para cerrarle el paso.
Latorre viendo que la Unión avanzaba más rápido que el Huáscar entendió que si perseguía de manera simultánea ambos buques al final podría generarse una oportunidad de escape clara para la escuadra peruana, es así que ordena a la O´Higgins y al Loa que persigan a la Unión mientras él abordo del Cochrane seguiría en su persecución contra el Huáscar. De manera casi simultánea Grau sabiendo que la Unión no tendría ninguna posibilidad de cambiar la situación si se enfrentaba a las dos fragatas blindadas chilenas le da la orden al capitán Aurelio García que rompa formación e intente retirarse de la zona.
Alrededor de las 8:30 de la mañana Grau llama al ingeniero líder de la sala de máquinas del Huáscar para que llevara a la máxima velocidad posible al Huáscar, para ello se tuvo que forzar la maquinaria del navío cerrando las válvulas de seguridad para aumentar la presión, este esfuerzo entre hombres y máquina permitió que el navío lograra una velocidad de 11 nudos, por su lado en el Cochrane Latorre ordenó acelerar también a toda máquina al navío chileno. Alrededor de las 8:40 la distancia entre el Cochrane y el Huáscar se reducía a unos 3000 metros. A las 9:25 de la mañana Grau ordena abrir fuego sobre el Cochrane con los dos cañones principales del Huáscar ubicados en su torreta, Latorre no responde al fuego peruano, prefiere acortar más distancia para tener un fuego más efectivo.
| Huáscar abre fuego contra el Cochrane - Ilustración |
El fuego peruano se sostiene y tras errar algunos disparos los artilleros peruanos logran empezar a realizar impactos sobre el lateral blindado del Cochrane, siendo uno de los impactos importante el cual dio en un lugar no blindados del barco lo que permitió que el proyectil generara daños en los compartimentos interiores del navío chileno, a las 9:40 Latorre considera que se encuentra a una distancia favorable para que su artillería sea eficaz y da la orden de abrir fuego sobre el Huáscar disparando dos de sus cañones de 228 mm, el fuego chileno rápidamente ajusta sus telémetros y empieza a generar impactos sobre el Huáscar, siendo de uno ellos critico al impactar cerca de los hombres que movían la torre del Huáscar dejando alrededor de 12 muertos y heridos generando que la torre aunque operativa ahora tuviese un giro más lento, y otro impacto dio sobre sobre las cadenas que comunicaban la rueda de giro del navío con el timón del barco haciendo que el Huáscar girara bruscamente a estribor perdiendo durante unos minutos el mando del barco, lo que permitió que el Almirante Cochrane generara impactos más claros sobre el navío peruano.
| Intercambio de fuego entre el Cochrane y el Huáscar - Ilustración |
A las 9:50 un disparo del Cochrane da sobre la torre del mando del Huáscar, el impacto daña severamente las capacidades de comunicación internas del navío y lo más grave mata a parte de la alta oficialidad del navío y al mismo Almirante Grau quien se encontraba en el mismo desde el inicio de las acciones de combate. En este momento el segundo comandante Elías Aguirre asume la capitanía el Huáscar y ordena mantener el combate contra el Cochrane, en este momento de caos cae el pabellón peruano lo que genera incertidumbre entre los tripulantes peruanos y la fragata chilena, la cual interpreta inicialmente la caída del pabellón como la rendición del navío peruano, pero rápidamente Elías Aguirre ordena izar nuevamente la bandera para dejar claro que el navío seguía en pie de guerra.
Alrededor de las 10:30 de la mañana Riveros abordo del Blanco Encalada llega a la zona de combates uniéndose al Cochrane y abriendo fuego contra el Huáscar, el Blanco Encalada al haber llegado a alta velocidad desorganizo temporalmente la formación chilena obligando al Cochrane a maniobrar para evitar una colisión entre ambos navíos y que ninguno de los dos se interpusiera en el fuego del otro, mientras tanto en el Huáscar Aguirre ordena que la batería principal del Huáscar abra fuego ahora contra el Blanco Encalada y prepara al Huáscar para intentar aprovechar su espolón y espolonear al navío chileno, pero debido a su baja movilidad y a una maniobra de emergencia del Blanco Encalada el intento de espolonear al navío chileno fracasa, es así que Aguirre ahora intenta una maniobra para espolonear el Cochrane, abordo del mismo Latorre ordena virar para posicionarse de manera frontal contra el Huáscar, esto permite que el Cochrane por cinco metro evite el espolón.
| Intento de Espolonear al Cochrane - Ilustración |
A las 10:40 y tras los fracasados intentos de espoloneo entre los navíos chileno-peruanos las fragatas blindadas chilenas vuelven a abrir fuego con sus cañones hacia el Huáscar el cual se encuentra en total inferioridad de poder de fuego para este momento, aun así, intenta y logra contestar al fuego chileno. Alrededor de las 10:48 un proyectil impacta nuevamente cerca de la torreta, perforando el casco del Huáscar, esto deja como consecuencia que varios sirvientes de uno de los dos cañones de la torreta resulten heridos y muertos, dejando al mismo inoperativa una de las dos piezas de fuego principal del navío peruano reduciendo en casi la mitad su capacidad de respuesta al bombardeo chileno. Es también en este momento de intenso bombardeo que otro proyectil impacta cerca de donde se encontraba Elía Aguirre comandante del Huáscar tras la muerte de Grau y quien fallece dirigiendo la artillería del navío peruano dejando al mismo nuevamente sin gobernanza.
El sucesor de Elías Aguirre como nuevo y ya tercer comandante del Huáscar es Manuel Melitón Carvajal quien no puede tomar la comandancia del navío tras resultar también gravemente herido, lo que hace que deba buscarse un nuevo comandante, este debía en José Meiltón Rodríguez pero este muere con el impacto del proyectil que había matado al comandante Aguirre mientras dirigía la artillería peruana, esto hace que la comandancia del barco recaiga finalmente en Pedro Garzón quien pide una evaluación de daños del barco de manera inmediata.
| Huáscar en sus momentos finales de combate - Ilustración |
Con estos reportes, con importantes bajas en la marinería y en la oficialidad finalmente a las 10:55 Garzón ordena hundir al Huáscar, es así que Mac Mahon ingeniero jefe del Huáscar ordena parar las máquinas, es así que desde este momento el Huáscar queda a la deriva, además que deja de responder al fuego chileno mientras la tripulación se prepara para abandonar la nave, Mac también ordena abrir las válvulas que controlaban los puntos de bombeo del navío, esto hace que empiece a ingresar agua al navío.
Mientras tanto desde el Cochrane y el Blanco Encalada Latorre y Riveros ordenan cesar el fuego contra el Huáscar cuando ven que la bandera del Perú ha dejado de ondear en el navío, este ha dejado de responder el fuego y que se ha detenido. Alrededor de las 11:00 de la mañana se preparan botes desde el Blanco Encalada y el Cochrane con el fin de abordar al Huáscar. A las 11:10 llegan al costado del navío peruano y empiezan a subir a bordo los primeros oficiales y marinos chilenos, en este momento se oficializa la rendición del Huáscar, aunque no se hace con el formalismo de entrega del navío sino porque ya la tripulación no tenía la capacidad de evitar el abordaje y que los chilenos tomaran control del navío.
Los oficiales chilenos de las primeras cosas que hacen es dirigirse a la sala de máquinas del Huáscar y ordenan a los ingenieros peruanos que vuelvan a cerrar las válvulas del navío, a partir de este momento la prioridad chilena es asegurar el navío y evitar el hundimiento del mismo. Con la llegada de más marinos y oficiales chilenos se inicia el proceso de salvamento del navío y cual culmina exitosamente, tomando finalmente prisionera a la tripulación peruana y capturando exitosamente al Huáscar.
CONSECUENCIAS
La pérdida del Huáscar es un golpe estratégico que desequilibra de manera definitiva el poder de fuerzas en el pacífico, Perú con la caída del Huáscar ahora solo tiene navíos de madera y monitores de defensa costera para enfrentar a una armada chilena la cual ahora no solo cuenta con dos poderosas fragatas blindadas, sino que con la captura del Huáscar este es llevado a reparación y puesto en servicio activo con la armada chilena.
Esta desventaja de capacidad permitirá que Chile se haga con la supremacía naval en el pacífico y con el aumentar la movilidad y la capacidad de transporte equipo pesado, armamento ligero, municiones, y heridos desde el frente a la retaguardia, aumentando la movilidad del ejército chileno. Con el dominio del mar asegurado además Chile realiza una operación que queda marcara en la historia militar naval y es que el 2 de noviembre de 1879 la armada de Chile realiza la que es considerada la primera operación de desembarco anfibio moderna de la historia en Pisagua, dando inicio a un nuevo frente, el frente de Tarapacá el cual va a terminar dividiendo en dos a los ejércitos aliados Perú-bolivianos.
Pero esta acción sería una de las que haría la armada chilena al controlar el Pacífico, pero sería el 20 de noviembre de 1880 cuando la armada y el ejército chilenos tras una exitosa campaña realizarían el asalto a Lima, en una de las fases finales de la guerra del pacífico donde ya Bolivia y Perú estaban en incapacidad de frenar la maquinaria de guerra chilena. Pero es que las consecuencias no solo se vieron en el campo de batalla, en los escritorios del alto mando chileno también se empezaron a mover acontecimientos que culminaría con la firma de contrario con Londres para la construcción de un nuevo navío para la armada de Chile, un crucero protegido, un tipo de navío de vanguardia.
El 20 de octubre de 1883 con el fin de la guerra el Pacífico Chile se ponía como la potencia del Pacífico sur de América y quedando como única rival regional en el Pacífico a los Estados Unidos, rivalidad la cual dejaría de ser con igualdad de condiciones el 16 de octubre de 1884 cuando llega al puerto de Valparaíso proveniente de Inglaterra el crucero protegido Esmeralda, el cual entra en servicio activo con la armada y convierte a la armada de Chile de manera inmediata en la armada más poderosa de América y la sitúa como una de las armadas más poderosas del mundo al tener el único crucero protegido del mundo en activo
| Colerización de fotografía del crucero protegido Esmeralda |
Este poder de fuego chileno generaría un acontecimiento poco conocido, pero de gran importancia geopolítica, en 1885 Colombia estaba en una encarnizada guerra civil entre los dos partidos que se disputaban la presidencia, el partido Liberal y el partido Conservador. En esta situación de conflicto el estado colombiano no tiene fuerza para controlar partes de su territorio y es en este momento que Estados Unidos que ya había tenido interés en el istmo de Panamá usa como pretexto para intervenir en el mismo la protección y el asegurar el libre tránsito del ferrocarril interoceánico y para proteger los intereses y bienes de ciudadano y compañías estadounidenses en Panamá. Para lograrlo Estados Unidos al buque insignia de la flota del Pacífico, el USS Tennese con 24 cañones, el USS Shenandoah con 8 cañones, el USS Galena, el USS Swatara y tres buques menores el USS Alliance, USS Iroquois y USS Yantic.
La llegada de tal escuadra a Panamá fue visto en Bogotá como una clara intromisión extranjera en la soberanía colombiana, así mismo para Santiago la llegada de tal escuadra al Pacífico sur era vista como una amenaza para los intereses chilenos en América, sobre todo por el riesgo de que Estados Unidos se anexionara permanentemente el istmo de Panamá y construyera un canal. Es así que bajo esta amenaza y tras la solicitud de apoyo que envío Colombia a los países latinoamericanos Chile respondería de manera enérgica dando el gobierno de Chile la orden a la armada de Chile que enviara al crucero protegido Esmeralda al istmo de Panamá para defender la soberanía de Colombia y proteger los intereses chilenos en el mismo.
La Esmeralda salía de Valparaíso con una orden tajante, el navío debía de impedir incluso por la fuerza cualquier intento de Estados Unidos de anexar Panamá. Mientras la Esmeralda se desplazaba por el Pacífico hacia Colombia el ejército colombiano empezaba a retomar el control de Panamá, la presión sobre Estados Unidos empezaba a sentirse, por tierra con un ejército colombiano cada vez más cerca de Ciudad de Panamá y por el mar con una Esmeralda cada vez más cerca de llegar, en esta situación se da orden a la escuadra estadounidense retirarse de ciudad de Panamá, sobre todo porque tras una evaluación de las capacidades de la escuadra apostada en Panamá se determina que es mejor evitar el combate naval contra el único navío chileno.
En agosto de 1885 el congreso de Estados Unidos pública un estudio sobre el poder naval en América y culmina con una conclusión que hará que Estados Unidos deba cambiar totalmente su doctrina y los proyectos de construcción naval, y es que culmina su análisis con que la armada de Chile con un solo buque (la Esmeralda) podría destruir barco a barco a la totalidad de la armada de Estados Unidos y no sufrir daños de importancia. Chile es así que por un pequeño periodo de tiempo se volvió la única gran potencia de América, un hito que empezó aquella madrugada del 8 de octubre de 1879.
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